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El año pasado se demostró por
primera vez la eficacia de una vacuna contra el VIH, pero la comunidad
científica es consciente de que aún hay que realizar muchos esfuerzos para
conseguir una inmunización que proteja ampliamente contra un virus que infecta
cada año a más de dos millones de personas en todo el mundo. Hoy, un equipo de
investigadores del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas
(NIAID) de EEUU ha dado un importante paso hacia la consecución de dicha
vacuna, salvando precisamente el escollo más importante al que se enfrenta su
diseño: la generación de anticuerpos que sean capaces de bloquear el virus.
Como exponen en la edición del 8 de julio de
Science, los científicos
liderados por el subdirector del Centro de Investigación en Vacunas del NIAID,
John Mascola, han identificado
tres
nuevos anticuerpos que neutralizan el virus, gracias a una estrategia muy
novedosa. Con un procedimiento similar a lo que se conoce como
vacunología
reversa, han rediseñado la envoltura del VIH y la han utilizado
para pescar los nuevos anticuerpos.
"En
vez de partir de inyectar una sustanciay
procurar que se produzcan nuevos anticuerpos [contra ella], se buscan dichos
anticuerpos y se estudia qué antígenos [proteínas que inducen la producción de
anticuerpos contra ellas] son capaces de inducirlos", explica el
especialista del Servicio de Infecciones del Hospital Clínic de Barcelona
Felipe García. "Lo que hacen es buscar activamente los nuevos
anticuerpos", resume.
El sistema empleado imita la
envoltura del virus para hallar anticuerpos eficaces
Un avance para el futuro
Sin embargo, este significativo avance no implica una protección
inmediata frente al virus. Los anticuerpos localizados se han encontrado en
pacientes ya infectados por el VIH, que los han desarrollado años después de la
infección.
Lo que dice la teoría es que, si se consiguiera que el sistema
inmunológico de una persona sana generara esos anticuerpos, éstos protegerían
frente a la infección cuando el virus intentara entrar en el organismo, aunque
los autores no descartan que puedan también utilizarse como tratamiento:
"Potencialmente,
los
nuevos anticuerpos podrían usarse para tratar a los infectados con el VIHy también para prevenir la infección.
Nuestro nuevo conocimiento de los anticuerpos y de su estructura cuando se
adhieren al VIH podría ser útil para el diseño de una vacuna", explica
Mascola en un correo electrónico.
Los anticuerpos responden al90% de las cepas de VIH y de distintas zonas
El especialista cree que, incluso si no se llegara a desarrollar
una vacuna a partir de sus hallazgos, los anticuerpos podrían administrarse
directamente en la sangre o se podría diseñar una técnica de terapia génica
para enseñar a las células a fabricar anticuerpos similares. "También
podríamos fabricar un microbicida [un gel vaginal de aplicación tópica] que
contuviera los anticuerpos", comenta.
Después de descubrir los nuevos anticuerpos, los investigadores
del NIAID están diseñando proteínas que reaccionen al anticuerpo, en las que se
basaría el efecto preventivo o terapéutico.
"Las
probaremos lo más rápido posible", afirma Mascola.
Los especialistas españoles coinciden en la importancia del
hallazgo de los estadounidenses. El jefe de la Unidad de Inmunopatología del
Sida del Instituto de Salud Carlos III, José Alcamí, explica que la meta en la
lucha por encontrar una vacuna es inducir anticuerpos que neutralicen el virus.
"Hasta la fecha no lo hemos logrado; sí generamos anticuerpos, pero la
estructura del virus esconde las zonas donde el anticuerpo tiene que
atacar", señala. Por fortuna, hay excepciones: hasta ahora, se ha
localizado una decena de anticuerpos neutralizantes. "Si comprendemos cómo
funcionan estos anticuerpos, podremos saber a qué parte del virus van dirigidos
y sus características", comenta Alcamí.
Las aplicaciones aún están lejos,
pero podrían incluir prevención y terapia
En la misma línea se expresa la investigadora del Centro Nacional
de Biotecnología (CNB) Carmen Gómez. "Una de las limitaciones a la hora de
buscar una vacuna contra el VIH es que no somos capaces de inducir respuesta
humoral [la que se basa en la producción de anticuerpos]. Esta es la que impide
que el virus entre en la célula, mientras que la respuesta celular
sería la que emplearía el
organismo para matar a las célulasya
infectadas", explica. Todavía no se conoce cuál de los dos tipos de
respuestas se "correlaciona con protección", pero se sabe que ambas
estrategias deben combinarse para tener éxito en el desarrollo de una vacuna.
Esta científica cree que el hallazgo del equipo de Mascola se podrá
combinar con otros éxitos en el campo de las vacunas, como el logrado por los
que desarrollaron la primera vacuna eficaz contra el VIH, también del NIAID y
del Programa de Investigación sobre VIH del Ejército de EEUU . Gómez cree que
los autores de este nuevo hallazgo
"no
tardarán demasiado" en desarrollar una vacuna candidatacombinando los conocimientos
disponibles.
Misiles contra el virus
Alcamí utiliza un símil militar para explicar el hallazgo de
Science:
"Una vez encontrados los misiles, que equivaldrían a los anticuerpos,
tenemos que diseñar las proteínas que los induzcan, que serían los
antígenos". Para esa fase es para lo que es un gran avance el
descubrimiento de Mascola.
"Lo que han hecho estos investigadores es
analizar los datos que había de los
distintos anticuerposya
identificados para diseñar una proteína modificada para ser reconocida por esos
anticuerpos, para encontrarlos. Se trata de un anzuelo para pescar
anticuerpos", resume Alcamí.
Pero el
estudio publicado hoy tiene una relevancia adicional. Con el nuevo método, los
investigadores han localizado dos anticuerpos llamados VRC01y VRC02que son
más especiales que ninguno de los neutralizantes identificados anteriormente. Y
es que, según han demostrado, responden a una amplia gama de cepas del VIH, más
del90% de las conocidas y en distintas regiones geográficas.
Esto acabaría con otra de las numerosas dificultades a la hora de
diseñar una vacuna contra el VIH, la variabilidad del virus. Esta
característica hacía difícil predecir el desarrollo de una única vacuna frente
al virus, por lo que muchos investigadores apuntaban a la posibilidad de tener
que definir distintas estrategias para prevenir la infección en diferentes
zonas del planeta.
La explicación de por qué los anticuerpos identificados responden
a tantas cepas diferentes la ofrece otro estudio publicado en
Science, que analiza la estructura de uno de los nuevos
anticuerpos neutralizantes, el VRC01. Así, los autores descubrieron que el anticuerpo
se centra en una parte del virus que es igual en las distintas cepas, lo que
explicaría sus amplia capacidad de bloqueo. Esto sugiere que los nuevos
anticuerpos pueden liderar el camino hacia vacunas novedosas y eficaces.
En tres
minutos
John Mascola
- Investigador del NIAID (EEUU)
1.- Cuáles son las implicaciones
prácticas de su descubrimiento?
Los anticuerpos VRC01 y VRC02 han
demostrado ser capaces de neutralizar a más del 90% de las distintas cepas del
VIH a concentraciones muy bajas. Esto podría conseguirse con una vacuna. Otro
estudio publicado en Science el año pasado identificó dos anticuerpos que
podían neutralizar entre el 70% y el 80% de las cepas del VIH. Estos dos
avances juntos nos enseñan que el sistema inmunológico humano es capaz de
fabricar anticuerpos potentes contra el virus. Una de las mayores metas de la
vacuna es enseñar al sistema inmune a fabricar dichos anticuerpos para prevenir
la infección.
2.- ¿Cuántas personas tienen
estos anticuerpos neutralizantes?
Estudios recientes sugieren que
entre un 10% y un 25% de los seropositivos fabrican anticuerpos neutralizantes.
No sabemos cuántos fabrican los anticuerpos que hemos identificado nosotros. En
cualquier caso, la gente los produce cuando lleva años infectada con el virus.
Para que los anticuerpos previnieran la infección, tendrían que estar en la
sangre del individuo antes de que se expusiera al VIH.
3.- ¿Cuánto falta para el
desarrollo de una vacuna contra el VIH creada a raíz de sus hallazgos?
Anticipamos que por lo menos
pasarán entre tres y cinco años para diseñar y preparar una vacuna apta para
ensayos clínicos.
4.- ¿Están ya trabajando en esta
vacuna?
No estamos todavía en esa
fase, aunque nuestro trabajo provee claves importantes para mejorar el diseño de una vacuna